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28 diciembre 2009

Maromus Interruptus

Ahora que el año está en su último estertor, todo el mundo se vuelve loco confeccionando listas que resuman lo mejor o peor del año, ya sea en materia de cine, música, series de TV o noticias de actualidad. Y como yo no quiero ser menos, pero no me considero experto en ninguna de esas materias, he decidido no sacar los pies del tiesto y seguir con el tema sobre el que mejor se me da hablar:

Yo mismo.

Así pues, señoras y señores, hagamos un pequeño repaso de lo que el 2009 ha dado de sí en lo que a fracasos amorosos se refiere. O lo que es lo mismo

El TOP 9 de Maromus Interruptus 2009

En lo más alto de la lista tenemos al Dementor, persona negativa y amargada donde las haya con quien, sin embargo e, inexplicablemente, tuve dos citas. Volví a encontrármelo una noche, meses después y me echó en cara que desapareciese de la faz de la Tierra...

Conseguí eludir la respuesta y nuestros caminos no han vuelto a cruzarse...

En el puesto 8 recordamos a Iñaki, ser físicamente perfecto donde los haya con quien mantuve un tórrido romance que perdurará siempre en el recuerdo de nuestra piel...
...

Bueno, va, no llegamos ni a tocarnos. Y vale: él era hetero.
Detalles, detalles...

Subiendo desde el 9, el 7 lo ocupa un pequeño y apasionado affaire de dos días que yo mismo decidí tirar a la basura... aún no sé muy bien por qué, demostrando así que, a veces, tenemos lo que nos merecemos.

Aeroboy vuela hasta situarse en el 6 de nuestra Lista. Guapo y cariñoso, pero con muy pocas cosas en común conmigo. Una relación que nunca fracasó porque no pasamos de darnos el lote en la plaza Vázquez de Mella.
Eso sí: Cómo besaba!

Warguy, en realidad, no es un fracaso, porque aparece y desaparece como el Guadiana y ambos sabemos perfectamente lo que hay. Es una relación de Sexnura...
Me gusta esta palabra, la voy a registrar...


Llegamos al 4 con Bioguy. Su cara bonita, su cuerpo fibroso y su actitud varonil me deslumbraron. Fue un pequeño gran palo descubrir que su objetivo no iba más allá de llevarme a la cama.
Y yo, claro, inocente de mí, me dejé llevar al huerto...
Aunque, por otra parte, menuda recolección de frutas y hortalizas realizamos!!!!!!

Bart lo tenía todo y encima en la cama con él alcancé el Nirvana...
Y el U2
Y el Coldplay.

Realmente parecía que había feeling, pero se fue a por tabaco y nunca más volvió.
Igual debería cambiar de desodorante o algo....

El puesto 2 lo ocupa Ice. Mi colgamiento por él fue progresivo y llegó un momento en el que me hacía sufrir la situación porque, casi sin darme cuenta, nos habíamos hecho amigos. Amor platónico, fruta prohibida que, a día de hoy, es un pilar básico en mi círculo social.

Pero, sin lugar a dudas, quien merece ocupar el Número 1 en este Hit Parade de fracasos sentimentales es Nickless Guy. Tras meses de agonía, sexo, que si ahora lo dejamos, que si me gustas mucho pero no estoy preparado, muchas expectativas y decepciones por mi parte y, sobre todo, mucho Lirili, pero poco Lerele... ningún otro podía alzarse con la corona de laurel.

Enhorabuena a los agraciados y no olvidéis que, a partir del 1 de enero, comienza el tiempo para recolectar  fracasos para elaborar el Top de Maromus Interruptus 2010.

¿Quién encabezará la lista?

23 diciembre 2009

Otro que desaparece...

Bart, el chico de los polvos increíbles y con el que rompí mi récord de citas (nada menos que cinco.... Wow!), ha engrosado las filas de tantos otros secundarios de Proudstar in the City, quedando confinado en esa dimensión paralela donde van a parar la mayoría de los chicos que me han llegado a interesar mínimamente.



Si repaso mentalmente nuestros últimos momentos juntos sólo encuentro, aparte de un sexo cósmicamente placentero, mil demostraciones de afecto, caricias, mimos, y un beso de despedida en el metro merecedor de los MTV Awards....


Se supone que nos veríamos al fin de semana siguiente, pero no ha contestado a mis mensajes.


Tranquilos, sólo he mandado dos.
Uno escrito y otro que he dejado en su contestador.


Mañana parto de vacaciones a Huelva York, pero en mi maleta no llevo decepción ni tristeza.


Cuando esto pasa tantas veces, se termina convirtiendo en rutina y lo terminas asimilando con la misma resignación que cuando suena el despertador por las mañanas: no te gusta que suceda, pero sabes que, inevitablemente, tienes que pasar por ello.


Todo sucede por una razón y, a la larga, el Tiempo, el Destino o lo que sea te termina revelando por qué, en ocasiones, se te deniega eso que anhelas. 


Por ejemplo, hoy me alegro de que Ice, inexplicablemente, no cayera rendido a mis encantos. Actualmente es un amigo de los indispensables y al que quiero un montón.


Así que, Bart, saluda a Aeroboy, Warguy y a todos los demás de mi parte.


Y tú te lo pierdes!

21 diciembre 2009

Miénteme...





Muchas de los grandes relatos que el Hombre ha contado a lo largo de la Historia  no han sido precisamente fieles a la Realidad. Exagerar o maquillar los hechos es algo muy humano y a veces preferimos sacrificar la veracidad en pos de una historia más atractiva.

Pese a lo que nos cuente Homero en La Ilíada, la Guerra de Troya no se produjo para rescatar a Helena, esposa del rey Menelao, secuestrada por Paris, un príncipe troyano. Si la Literatura Clásica nos hubiera contado que la verdadera causa fue conseguir un emplazamiento clave para dominar las rutas comerciales, este episodio histórico no nos habría parecido tan heroica ni apasionante.

Por otra parte, hay historias que, pese a que no pretenden distorsionar los hechos, se presentan bajo una apariencia que esconde su verdadera intención.


Mucha gente piensa que Alicia en el País de las Maravillas (me refiero a la obra original de Lewis Carroll, no a la versión de Disney) es un cuento infantil desbordante de fantasía. Sin embargo, bajo esta inocente apariencia, se esconde una compleja sátira social y política salpicada de profundas reflexiones filosóficas que plantean, además, numerosos problemas de Lógica y Matemáticas.

Helena de Troya nunca existió.
Alicia, no obstante, sí. Se supone que el personaje está basado en Alice Liddell, una niña de diez años que mantuvo una amistad con el escritor Lewis Carroll bastante polémica y ambigua.


Yo, a veces, querría ser una mentira, como Helena, y contemplar desde las murallas de Troya como Brad Pitt y Eric Bana se pelean por mí... mientras me cepillo a Orlando Bloom.

Seguro que ella no tuvo nunca que madrugar para ir a la oficina un lunes...

15 diciembre 2009

Fuentes, Egos y Coincidencias

Ayer me llevé el susto de mi vida en la oficina cuando mi jefe se me acerca y, con una sonrisa en la cara, me dice:

- Te he enviado al mail un Link de un artículo que me ha hecho mucha gracia. Se titula "Desde Rusia con Spam".

El pobre e inocente Proudstar palideció al escucharle, ya que recordó que en octubre escribió un post con ese título y no le hacía ninguna gracia que en su trabajo conocieran la existencia de un blog donde cuenta cosas demasiado personales.

Sólo imaginar que Guapo o el Segurata Brutote pudieran tener acceso a este blog me pone los pelos de punta.

Pero no, el artículo al que se refería mi jefe era éste, publicado en El País el domingo pasado.

Una vez que suspiré aliviado, comencé a pensar en la divertida coincidencia. Ambas publicaciones hablan del mismo tema, aunque desde enfoques distintos. El artículo de Carmen Pérez-Lanzac es divertido, desarrolla más el tema y, obviamente, está mejor escrito que el mío, que para algo estudió Periodismo y yo Filología Inglesa...

Lo que me llama la atención es el título empleado. Teniendo en cuenta que soy un blogger gay que habla todo el tiempo de sí mismo, a nadie le va a sorprender ahora que a mi colosal ego se le haya pasado por la cabeza la remotísima posibilidad de que alguien en El País haya bebido de esta modesta pero refrescante fuente que es Proudstar in the City.

Por otra parte, el título es una referencia cinematográfica de lo más facilona, por lo que no es descabellado pensar que se trate de una casualidad de lo más tonta.

...

Naaaaaaaaaaah!


Al plantear este hecho ante el Consejo de Sabios de los Bukkukis, se ha formado un pequeño debate sobre los blogs, el copyright y la mención de las fuentes cuando uno cita o reproduce parcialmente lo que ha leído en otro sitio. Yo mejor me callo, porque soy el primero que utiliza fotos de Google que vete tú a saber qué procedencia tienen y qué derechos de autor estoy violando. Además, yo tengo un blog para follar más como medio donde expresarme libremente, no con ánimo de lucro (ojalá...). Y, por supuesto, soy consciente de la carencia de valor artístico o literario que tiene esta criaturita mía.

Así que, sólo por si acaso, me permito mandar un afectuoso saludo al becario o periodista de El País que, presuntamente, lee este blog de forma asidua o se ha topado con él accidentalmente mientras investigaba sobre el Spam.




Si alguna vez soy tan empalagoso con un tio, os doy permiso para que me déis de ostias...
Alguna vez he pronunciado estas palabras mientras algún amigo llevaba sus demostraciones de afecto hacia su novio / rollo / ligue más allá de los límites de la hiperglucemia. La vida no está carente de ironía y pone a cada uno en sus sitio con el tiempo. Hace unos días agradecí a los dioses que mis amigos no recordasen esta recurrente frase mía porque, de lo contrario, la paliza que habría recibido hubiera sido mortal.


Y con una paliza al año tengo más que suficiente, gracias.
Visto el caso que me hacía Nickless Guy y cansado de ser siempre yo el que propusiera planes y el que se estrellase trágicamente contra algún que otro desplante por su parte, decidí tirar la toalla y pastar en prados más verdes.
Bart tiene 25 años. Es tremendamente atractivo y, aparte de lo obviamente merendable que está, hay algo que emana de su cuerpo (no sé si es un olor o una especie de energía bio-erótica...) que me impide estar más de 37 segundos sin besar, tocar, sobar, morder o lamer alguna parte de su anatomía.
Y, curiosamente, todas las partes de su anatomía son muy apetecibles.


He hecho la prueba, pero intentar resistirme a sus encantos es un esfuerzo tan fructífero como pretender que Belén Esteban pronuncie correctamente una palabra esdrújula.
Luego está el tema del sexo.
No es sólo que tengamos química, ni que nos complementemos perfectamente. Ni siquiera digo que sea rematadamente bueno en la cama.
Yo sólo digo que he descubierto un nuevo nivel en lo que al sexo se refiere.
La pantalla oculta de tu videojuego favorito.
Un nuevo Mundo al otro lado del espejo.
El Santo Grial de los polvos.


Y eso que pensaba que a estas alturas de la película ciertas cosas ya estaban más que exploradas y que ya había experimentado todos los espectros del placer sexual.


Por otra parte, tras toda esta tormenta de energías orgásmicas, radiaciones eróticas desatadas, roces, besos, lametones y sobeteos varios, se esconde otra fuerte sensación motivada por algo que he hecho con este chico.


Algo que hacía mucho tiempo que no hacía:


Caminar juntos por la calle cogidos de la mano.

04 diciembre 2009

Gracias

Este blog nunca ha pretendido ser un Gran Hermano. Quiero decir que no me dedico a contarlo absolutamente todo sobre mí, sobre lo que hago o dejo de hacer. No creo que nadie lo haga, por otra parte.

Primero porque, aunque suene contradictorio dada la naturaleza de Proudstar in the City, tengo un alto sentido de la privacidad. De mi privacidad.
Por otra parte, también es cierto que el ego influye mucho a la hora de contar ciertas cosas. No creo que nadie tenga especial interés en abrirse un blog para contar que le huelen los pies, por ejemplo.

Y luego hay un factor muy influyente...

¿Quién lee mi blog?

Pues aparte de mucha gente a la que no tengo el gusto de conocer, lo leen muchos amigos, amantes, mi ex novio (saludiños), crápulas con los que suelo coincidir en garitos de mala muerte... Y, claro, hablar de ciertas cosas puede ponerles a ellos, en algunas ocasiones, en un compromiso porque significa violar su intimidad.

Y por ahí sí que no paso. Creo que en todo este tiempo me he mantenido fiel a esa línea de actuación.

Cuento todo esto porque hace unos meses tuve un problema con una persona muy querida. Un problema que causé yo por una cagada como una catedral gótica de grande. Una situación que había provocado un distanciamiento que me ha hecho sufrir mucho, que me merecía por gilipollas y al que no le auguraba una feliz resolución.

Por supuesto, no he hablado de ello en este blog. Había ocasiones en las que me sentía tentado a hacerlo, aunque fuera en clave. Sólo por desahogarme. Pero no encontraba las palabras adecuadas y tampoco me parecía el medio adecuado para dirigirme a esa persona.

Afortunadamente, en este Mundo todo, menos la Muerte, tiene solución.

Ayer, tras mucho tiempo, nos sentamos a hablar. No fue fácil, ni fue agradable y no recuerdo cuándo fue la ultima vez que estuve tan nervioso. Pero mereció la pena.

Es tremendamente liberador mirar a alguien a los ojos para reconocer tus fallos y pedir perdón cuando no has estado a la altura. Por otra parte, comprobar que la persona que tienes enfrente no sólo está a la altura, sino que además tiene la suficiente generosidad para darte un abrazo y pasar página... es indescritible.

Las cosas no se solucionan de la noche a la mañana, pero fue un gran paso y me sentí como si de repente me hubieran quitado un menhir de encima.

Muchas veces, el perdón no se otorga a una persona porque lo merezca, sino porque lo necesita.

Así que, por todo ello:

LO SIENTO

y, sobre todo

GRACIAS

02 diciembre 2009

Scary Flirting!

Hoy perdí la noción del tiempo en el gimnasio. Cuando terminé mi tabla de ejercicios del día, faltaban diez minutos para el cierre, así que volé al vestuario porque tenía que ducharme y cambiarme a toda pastilla.


Pese a que tenía prisa, no pude evitar pararme a disfrutar del gustazo que uno siente cuando el agua caliente recorre tu cuerpo tras una duro entrenamiento, arrastrando las tensiones del día. Además, como era bastante tarde, el silencio imperante enfatizaba aún más mi sensación de relax.

Estaba completamente solo.

E inmerso en todas estas agradables sensaciones me encontraba cuando me pareció oir un ruido. Me giré y miré a ambos lados, pero no vi absolutamente nada. Seguí enjabonándome y, a los pocos segundos, no sólo volví a escuchar el mismo sonido, sino que, además, sentí que habia alguien más allí.

He visto suficientes películas de terror adolescente para saber que, en ese tipo de situaciones, uno nunca jamás de los jamases NEVER EVER debe exclamar frases del tipo ¿Hay alguien ahí? u ¿Hooolaaa?

Porque entonces estás muerto.

Así que cerré la boca e intenté darme prisa en aclarame el jabón. Y justo cuando estaba terminando y me disponía a salir de la ducha, una mano se apoya en mi hombro y casi resbalo del susto.

En mi favor debo decir que no grité como una nena...

...más que nada porque mi organismo estaba ya demasiado ocupado con el infarto de miocardio que estaba sufriendo.

Me giré y me encontré de frente a uno de los monitores de mi gym. El chico debió darse cuenta de que me había quedado más pálido que Edward Cullen en la casa de Buffy, porque retrocedió y me dijo:

- Tio, perdona, te he confundido con otra persona.

Reprimí el impulso de arrancar una de las tuberías y reventarle la cabeza con ella. No soy una persona violenta... sobre todo si el destinatario de tu ira tiene unos pectorales de cemento armado y unos bíceps el triple de grandes que los míos.

Comencé a secarme y, sorprendentemente, el tio no se movió de allí y, mientras me contaba lo mucho que me parecía a su amigo, no dejaba de observarme.

Mírame a los ojos, tio.

Cuando fui a la taquilla a cambiarme, también fue testigo de todo el proceso y cuando acabé me despidió con una sonrisa.

En fin, que el chico está bien bueno y podría salir en la portada del Men´s Health sin ningún problema, así que no voy a pensar que se estaba deleitando con mi cuerpo ni que estuviera flirteando...

...


... O mira, ¿sabes qué?

Creo que sí voy a pensar justamente eso.
Igual debría amortizar la cuota de mi gimnasio explotando otras ... actividades físicas con un entrenador personal...